Opinión |
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Región Canarias
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SALVAR EL MUSEO CANARIO
Telde |29-12-2008
| 11:17
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Aureliano Francisco Santiago Castellano
Los pueblos, como las
personas, adquieren identidad propia como resultado de lo recogido en su
camino por su historia vital. Nuestro pasado, nuestros primeros pasos por la
vida, marcan en parte nuestra trayectoria presente y futura, nuestro vínculo
con gentes, episodios y rincones que ayudaron a forjar parte de nuestros
sentimientos más profundos, de nuestros anhelos más arraigados, de nuestra
manera particular de ser. Por eso aquella persona o pueblo a la que le
extirpan su pasado o simplemente lo desconectan de él, navega muchas veces
en una indefinición constante, en un divorcio que lo hace vivir sin
identidad, en otro yo y lo que es peor, bajo la ausencia de un nosotros. Por
eso para quienes pensamos que los canarios conformamos un pueblo milenario,
para quienes entendemos que somos el fruto del rico encuentro entre culturas
y razas durante más de dos mil quinientos años, resulta una mala noticia,
una aberración cultural sin paliativos, que el museo canario, el lugar donde
reside buena parte de nuestro legado cultural primigenio, pueda cerrar sus
puertas por mor de la falta de ayudas institucionales.
Días atrás los responsables de
esta centenaria institución anunciaban que, debido a los recortes de las
partidas presupuestarias que Gobierno de Canarias, Cabildo Insular y
Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria le venían otorgando, su cierre
parece inminente, el destino de sus fondos condenado a una dramática
dispersión y la labor de sus investigadores y custodios suprimida por un
expediente de regulación de empleo. Estas líneas no tienen como objetivo el
reproche sino una reflexión en clave crítica, no son ajenas a la situación
general que motiva los recortes presupuestarios en muchos ordenes, pero sí
quieren expresar su no más rotundo a la insensibilidad de siempre para con
esta institución. Algunos plantean que las prioridades deben centrarse ahora
en las vicisitudes del momento presente y en las personas y que en orden a
ello el museo es secundario, pero esos mismos deberían saber que no salir
ahora en ayuda de esta institución es tanto como cargarse ciento treinta
años de esfuerzos para rescatar, investigar, custodiar y divulgar el legado
dejado por nuestros primeros ancestros.
Quiero hacer un llamamiento
público a los responsables de las áreas de cultura, educación y patrimonio
del Gobierno de Canarias, Cabildo y Ayuntamiento capitalino para que asuman
su papel, respondan con la altura de miras a que este tema les obliga y
redoblen todos los esfuerzos y coordinación posible para evitar este cierre.
Quiero hacerles llegar a todos ellos que tienen la posibilidad de evitar el
ser recordados en el futuro como los responsables públicos que condenaron al
museo canario a su desaparición.
El gobierno de todos los
canarios y canarias está obligado a ejercer como tal en este tema y el
gobierno de la isla, a la par, no puede poner ninguna excusa para que su
contribución esté también a la altura de lo que nos jugamos. Sinceramente no
sé cuantos se podrán seguir llamando nacionalistas canarios si no ejercen
como tales en este asunto, pero sí será evidente que otros tantos, nacidos o
no en esta tierra, tendrán muy cuestionada su canariedad si pudiendo evitar
el cierre del museo canario no hacen nada para ello. Telde le debe muchas
cosas a su primer hijo predilecto, al impulsor del Museo canario, a Gregorio
Chil y Naranjo, pero más le debe Gran Canaria y Canarias por su contribución
al conocimiento, investigación y divulgación de nuestros primeros pasos como
pueblo canario. Telde no va quedar quieta ante esta amenaza de cierre, entre
otras razones por que se lo debe a este prócer canario, pero también a
quienes en cuerpo y alma han tenido como último cobijo de su paso por la
historia los salones de ese museo.
Este tesoro cultural es un
legado que vale más que mil festivales de música, que muchas miles de
exposiciones, que otras tantas publicaciones y sobre todo que un sin fin de
excentricidades que a veces se realizan con dineros públicos para contentar
a unos pocos. Habrá que elegir bien porque aquí sí que no vale ni la
indiferencia ni la ambigüedad. El ser o no ser de una parte de nuestra
historia está en juego.
Fdo: Aureliano Francisco
Santiago Castellano - Alcalde de Telde
DAR
COBERTURA A LA RAZÓN
Telde |15-11-2008
| 13:17
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Aureliano Francisco Santiago Castellano
En los últimos días el grupo de gobierno de
Telde se ha dirigido tanto al Ministro de Industria del Gobierno de España,
D. Miguel Sebastián, como al secretario de Estado de Telecomunicaciones,
Francisco Ros, al objeto de trasladar a ambos una serie de consideraciones
relacionadas con la proliferación de antenas de telefonía móvil en nuestra
ciudad. De fondo, la firme determinación de este gobierno de posicionarse
junto a la mayoría social de este municipio y con seguridad de muchos otros
rincones del Estado, que demanda que se acabe de una vez con la calculada
ambigüedad y las largas excusas de certidumbres científicas para abordar una
solución a este tema. Y es que resulta cuando menos extraño que, en un país
donde se están tomando medidas de profundo calado para prevenir los
accidentes en carretera o las consecuencias derivadas de hábitos nocivos
para la salud como el fumar, ningún gobierno se haya planteado con igual
celo una actuación similar para despejar todas las incógnitas y la alarma
social existente ante la proliferación incontrolada y tímidamente regulada
de antenas de telefonía móvil en los núcleos urbanos. No parece de recibo,
que el mismo Estado que incorpora a su código penal y tipifica como delito,
el uso irresponsable de un vehículo por la posibilidad o certeza de que, en
determinadas circunstancias, se pueden causar daños irreparables con él,
pase de puntillas y condene a un limbo legal injustificable y ya
improrrogable un tema que genera tanta sensibilidad social como este. No
parece lógico que una administración pública, como es el Estado, con las
máximas competencias en un asunto de esta trascendencia, mire hacia otro
lado y se refugie en una perpetua inconcreción cuando las recomendaciones y
consejos que la Organización Mundial de la Salud son tremendamente claros al
respecto. Aún es de triste recuerdo la lentitud del gobierno de entonces
para poner freno a lo que después se convertiría en el drama del aceite de
colza o por el contrario fue de agradecer la rapidez preventiva con que se
actuó en el caso del llamado mal de las vacas locas.
El gobierno de Telde ha solicitado al
Ministerio ser informado de todo lo concerniente a las antenas ya instaladas
en nuestra ciudad o en trámite administrativo para ello para, a partir de la
información que nos sea dada, articular las medidas necesarias para hacer
recaer todo el peso de la ley sobre quienes, sabiéndose en una ilegalidad
patente, en una práctica que debería contar con conocimiento y autorización
expresa de su ayuntamiento, obligados a someterse a unos controles adecuados
y la supervisión técnica precisa, ningunean a toda una comunidad y
desprecian derechos de otros ciudadanos. Pero pretendemos ir más allá,
porque este es un tema que trasciende la existencia misma de una ordenanza,
que demanda actuaciones coordinadas concretas y que al mismo tiempo exige
también una actuación más sensible y ética por parte de las operadoras,
salvo que quieran asumir otros costos más cuantiosos desde todo punto de
vista.
El progreso está ahí y no hay nadie que ponga
en duda el papel relevante que juegan en él las nuevas tecnologías de la
información y comunicación, pero por encima de todo hay quienes seguimos
apostando porque las personas, su salud, su bienestar y sus derechos, sigan
siendo lo más importante y al parecer en éste, como en otros temas, hay
quienes siguen sin tener claro cual es el orden correcto de prioridades. El
gobierno de esta ciudad está dispuesto a dar la batalla en todos los foros
que haga falta para que este tema salga de una vez del vacío donde al
parecer algunos quieren mantenerlo. Vamos a llevar nuestra preocupación y
nuestras propuestas al seno mismo donde se toman las decisiones en esta
materia, pero si aún así esto se encontrara con el silencio administrativo o
el ninguneo por única respuesta, tomaremos todas las medidas que estén a
nuestro alcance para denunciar esta situación y señalar a sus responsables,
crear las condiciones propicias para ponerle freno desde nuestro propio
ámbito de actuación y colocar a cada uno en su justo lugar, incluso ante la
justicia.
Fdo: Aureliano Francisco Santiago Castellano
Alcalde de Telde
CONTRA
VIENTO Y MAREA
Telde |18-10-2008
| 16:17
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Aureliano Francisco Santiago Castellano
En política, como en cualquier otro terreno de
nuestra vida, los obstáculos y las dificultades se deben afrontar con la
actitud adecuada, un horizonte definido y el correspondiente trabajo que nos
permita ganar el futuro. El instalarse en la negatividad, en el estéril
lamento o en la irresponsable siembra del desaliento resulta todo lo
contrario; sólo sirve a quien a ello se aferra por carecer de determinación
y lo que es más triste sólo reporta conseguir adhesiones fáciles durante un
corto período, pero un descrédito creciente a medida que avance el tiempo y
sean otras, las realidades gratas, las que se vayan cosechando. Cuando en
Junio de 2007 las personas que conformamos el nuevo Gobierno de Telde
asumimos la responsabilidad de colocar de nuevo a nuestra ciudad donde se
merece, partíamos ya de la idea de que el inicio de nuestra andadura iba a
ser duro, el recorrido todo una prueba de fondo y el camino una sucesión de
baches que sortear debido a la caótica herencia que recibíamos.
Los ciudadanos de Telde deben saber que
nuestra determinación sigue siendo firme, el espíritu el del primer día e
inquebrantable y la ilusión de poder cumplir con los compromisos que
adquirimos con los ciudadanos más viva y presente en nuestras actuaciones
cotidianas que nunca. Los pueblos que ganan su futuro son aquellos que
trabajan duro su presente, día a día, paso a paso, con perspectiva, con
todas sus energías puestas en el horizonte a conquistar y en las
dificultades a superar. Los teldenses deben saber que el gobierno de su
ciudad está cimentando sobre pilares firmes la recuperación y transformación
en positivo de la realidad económica, social, política y cultural de la
comunidad que conformamos. Deben saber que a pesar de que corren tiempos de
crisis general, de que decisiones de otros ámbitos y administraciones pueden
retrasar en el tiempo nuestros objetivos, el proyecto de ciudad que se está
poniendo en pie va caminando y nos permitirá estar a la altura de las
oportunidades a poco que mejoren las condiciones adversas que ahora afectan
a escala nacional e internacional.
Estamos creando las condiciones para que los
barrios de San Juan y San Francisco se conviertan pronto en núcleos
receptores de una amplia e innovadora oferta turístico-cultural; estudiando
el mejor trazado de un corredor que desde ahí trasvase todas esas visitas a
la zona comercial abierta de San Gregorio; una zona ésta que cuenta ya con
iniciativas pactadas con los comerciantes y que además ya tiene conseguidas
las partidas de 2008 y 2009 para avanzar el Palacio de la Cultura y la
Música. Porque estamos trabajando desde ya para ello, Telde estará en
condiciones de aprovechar las oportunidades de empleo y creación de riqueza
que se van a derivar de la ampliación del aeropuerto, la apertura de tres
grandes centros comerciales, el definitivo impulso de sus cinturones
industriales, la renta de situación que supondrá estar a medio camino entre
los puertos de la Luz y Arinaga, la conexión ferroviaria rápida que lo unirá
con el sur y norte de la isla, la probable instalación de un hotel de ciudad
y de un muelle deportivo. Porque hemos estado desde el primer día bregando
para ello Telde cuenta ya con financiación para 50 obras públicas que
empezarán antes de que finalice el año y otras tantas para el 2009.
Donde otros quisieran encontrar y explotar
irresponsablemente desatino, sólo hay un esfuerzo titánico que empezará a
mostrar sus logros pronto. Donde otros quisieran ver una falta de cohesión,
hay por el contrario un compromiso serio y responsable sellado hasta las
últimas consecuencias. Donde otros sólo han sabido y aún siguen sembrando
tempestades, otros intentamos cosechar logros y realidades que sin embargo
llevan su tiempo. Aún contra viento y marea, Telde avanza.
Fdo: Aureliano Francisco Santiago Castellano
Alcalde de Telde |